‘Happy End’: un retrato de la “ceguera de la humanidad” ante la migración

Ganador dos veces de la Palma de Oro con ‘The White Ribbon’ (‘Das Weisse Band’, 2009) y ‘Love’ (‘Amour’, 2012), el director austriaco Michael Haneke presentó este lunes, en La Croisette, ‘Happy End’, filmada en la Costa de Ópalo en el norte de Francia con dos de sus actores favoritos: Jean-Louis Trintignant y Isabelle Huppert.

De acuerdo con los organizadores del Festival, la crisis migratoria en Europa sirve a Haneke como un prisma para resaltar el cinismo prevaleciente de nuestros tiempos.

A nadie puede extrañarle lo imposible que es imaginar que la crisis migratoria tenga un final feliz, ya que los migrantes están condenados a vagar en la selva de Calais.

Para hacer frente a esta realidad, Michael Haneke ha elegido representar la salvaje indiferencia de una familia burguesa en el norte de Francia, la cual vive fuera de la realidad social de su entorno.

 

Jean-Louis Trintignant asume el papel del patriarca cínico, Isabelle Huppert y Mathieu Kassovitz juegan el rol de sus hijos. Toby Jones, la joven Fantine Harduin y la actriz belga Laura Verlinden completan el retrato de familia.

En palabras de Isabelle Huppert, esta película es “más factual que psicológica”. Se ocupa de la “ceguera de la humanidad” más que del sufrimiento real de los migrantes.

Ésta es la cuarta colaboración de Michael Haneke con la actriz francesa.

En cuanto al veterano actor Jean-Louis Trintignant, ésta es su segunda colaboración con el director austriaco; la primera fue en ‘Love’.

El actor considera a Haneke “uno de los más grandes directores del mundo”.

Tras su éxito en festivales, la ‘Tempestad’ llega a México 

Para la directora Tatiana Huezo, las recientes nominaciones de su documental “Tempestad” al premio Ariel demuestran que el género puede estar a la altura de la ficción y competir con todo derecho en categorías como sonido y música, que antes parecían reservadas para la ficción.

“Pienso que ‘Tempestad’ y muchas otras películas documentales están cada vez más lejos de esta idea mal habida que ha contaminado al documental a lo largo de su historia de ser una pieza aburrida, informativa, mal hecha, fuera de foco y con mal sonido”, dijo Huezo en una entrevista con The Associated Press en la Ciudad de México.

“Tempestad”, que se estrena el viernes en los cines mexicanos, presenta el relato de dos mujeres mexicanas, una encarcelada en una prisión controlada por el crimen organizado y otra que busca a su hija desaparecida. Compite junto con el documental “Bellas de noche” de María José Cuevas, sobre vedettes mexicanas de la década de 1970, en la categoría de mejor película.

No es la primera vez que cintas de no ficción se miden por el premio principal de los Ariel, el equivalente mexicano del Oscar, pero estas películas llegan como dos importantes contendientes tras haber sido celebradas por el público y la crítica.

El documental de Huezo también está nominado en las categorías de dirección, edición, fotografía, música original, sonido y largometraje documental. Y ambas cintas fueron reconocidas el año pasado en el Festival Internacional de Cine de Morelia: “Bellas de noche” se llevó el premio al mejor largometraje documental, y “Tempestad” el premio del público.

“Muy sorprendida gratamente de que la academia haya tomado esta decisión tan especial, tan importante para el cine en México, esta decisión de poder reconocer al documental como película igual que una ficción y abrir las categorías que antes eran feudo de la ficción”, dijo Huezo.

“Tempestad” ha causado sensación a su paso por cerca de 70 festivales internacionales y nacionales en los que ha recibido 20 premios. Una de las protagonistas de la cinta, Miriam Carbajal, era su amiga desde hacía muchos años.

“La historia llegó literalmente a mi puerta, un año después de que ella saliera de la cárcel”, dijo Huezo.

Carbajal fue acusada de tráfico de personas y encarcelada sin ninguna prueba que justificara los cargos en su contra. En México la gente suele afirmar que las víctimas de este tipo de errores de la justicia están involucradas con el crimen organizado o son cuestiones de ajuste de cuentas. La historia de “Tempestad” busca mostrar que no.

“Es una historia que te confronta con la realidad que estamos viviendo. Lo más importante de la película es que plantea de una forma muy cercana la posibilidad de que lo que le sucedió a estos personajes nos podría suceder a cualquiera”, dijo Huezo.

Uno de los riesgos narrativos que asumió la documentalista fue no presentar a Carbajal en pantalla; solo se escucha su voz mientras narra las imágenes terribles de lo que vivió en la cárcel.

“Tomé la decisión de vincular la voz no a un solo rostro sino a muchos rostros a lo largo del camino, justamente para poder transmitirle al espectador eso: ‘a cualquiera de las personas a lo largo del viaje podría sucederle lo mismo'”, dijo la realizadora.

Carbajal fue llevada de su trabajo en el sureño estado de Quintana Roo a una prisión en Matamoros, en el estado de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos y uno de los más afectados por el narcotráfico en México. Tamaulipas está controlado principalmente por el cartel de los Zetas y como el estado, la prisión en la que fue encarcelada Carbajal estaba azotada por el crimen organizado.

La historia de Carbajal es presentada a través de imágenes intrigantes de mujeres viajando en autobuses, mercados, retenes militares y de una tempestad que se aproxima. Pese a no presentarla, logra evocar en el espectador su relato.

La segunda mujer que retrata Huezo es Adela Alvarado, una madre que trabaja en un circo y busca a su hija desaparecida desde hace más de una década. Huezo dijo que desde el estreno de la película, en febrero del año pasado en el Festival de Cine de Berlín, Alvarado no ha dado con su hija.

“Quería encontrar una segunda voz que equilibrara el primer testimonio, que la acompañara, que detuviera el viaje porque ‘Tempestad’ es un road movie que cruza México de norte a sur”, dijo la directora. “Me impacta muchísimo saber que hay miles de madres que están buscando a sus hijos en este país porque yo también soy madre”.

Hasta ahora los testimonios de ambas mujeres no han sido cuestionados por las autoridades.

“Ojalá las instituciones se acercaran no para cuestionarlo, sino para sensibilizar y entender esos casos que no son nada más números”, dijo el productor Ernesto Celis.

La cinta contó con el apoyo del Instituto Mexicano de Cinematografía así como estímulos fiscales. Las zonas del país en donde se filmó son tan riesgosas que necesitaron seguir un protocolo de seguridad y no salir de sus alojamientos a partir de ciertas horas. También contaron con personas que acompañaron y cuidaron a la producción.

Para Huezo, valió la pena el esfuerzo para vincular al espectador a estas dos mujeres.

“Sentir a través de ellas, quererlas, acompañarlas, llorar con ellas, reírnos con ellas y ojalá contagiarnos de su fuerza, de su dignidad y del coraje que han tenido para compartir su voz y también para seguir adelante con sus vidas”, dijo. (AP)

González Iñárritu estrena ‘Carne y Arena’ en #Cannes2017

Uno camina junto a una gran verja de metal que una vez dividió a Arizona y México y entra a una pequeña celda donde le piden que se quite los zapatos y las medias. Alrededor se ven montones de zapatos abandonados de migrantes que han sido arrestados por la patrulla fronteriza. Cuando una luz roja se enciende, uno entra a una sala grande con piso de arena. Una banda de migrantes agotados cruza un extenso desierto y por un momento uno se les une en el ocaso polvoriento.

Lo que se describe es parte del proyecto de Alejandro González Iñárritu “Carne y Arena (Virtualmente presente, Físicamente invisible)”, una instalación de arte visual inaugurada esta semana en el Festival de Cine de Cannes, y la primera película de realidad virtual en la selección oficial del evento.

La obra busca capturar la experiencia de los migrantes que cruzan la frontera entre México y Estados Unidos a través de siete minutos de realidad virtual que son vistos a través de un casco, sacando al espectador del cine tradicional para llevarlo en un viaje emocional.
González Iñárritu, ganador de premios Oscar por “Birdman” y “The Revenant”, ha estado trabajando en la exhibición por cuatro años.

Con su asiduo director de cinematografía, Emmanuel “Chivo” Lubezki, ha desafiado con regularidad los límites del poder de inmersión de la gran pantalla con tomas extensas y fluidas.

“La máxima tecnología con los seres humanos más hermosos es una combinación muy poderosa”, dijo González Iñárritu en una entrevista. “La experiencia de trabajar con inmigrantes fue lo más inspirador y gratificante de todos estos años que le he dedicado a este proyecto”.

De muchas maneras, la película sobresale. Se montó en un hangar para aviones ubicado a unos 15 minutos en auto del centro del festival, y los reporteros han sido trasladados de manera individual para verla. Es uno de los boletos más difíciles de conseguir en Cannes.

La exhibición abre oficialmente el mes entrante en Milán, en la Fondazione Prada, antes de presentarse en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles y en el de Tlatelolco en la Ciudad de México. Pero luego que el realizador se la mostró, el director artístico de Cannes Thierry Fremaux insistió en que la trajera a Cannes primero.

González Iñárritu dijo que había quedado impactado con las historias de los inmigrantes a los que conoció mientras investigaba para el relato fronterizo incluido en su drama multinacional “Babel”.

“Tuve que hacer muchos viajes y mucha investigación con agentes de la patrulla fronteriza y con muchos inmigrantes de México y Centroamérica”, dijo. “Y las historias que escuché y las situaciones de esta gente — que ni siquiera se acercan a lo que son ahora, y ya eran duras — me atormentaron”.

Gran parte del poder de “Carne y Arena” deriva no solo de colocar al espectador entre los inmigrantes por medio de la realidad virtual, sino de sus propias experiencias individuales.

Estas se ven en la tercera sección de la instalación, con testimonios de alrededor de una docena de inmigrantes que participaron en el proyecto. En la pieza de realidad virtual, ellos recrean aproximaciones de sus propias experiencias, algunos incluso vestidos con la ropa que usaron en ese entonces. Varían en edad, género y nacionalidad, pero todos buscan una vida mejor para ellos mismos y sus familias.

González Iñárritu no el único cineasta de Hollywood que está experimentando con realidad virtual.

El mes pasado, Kathryn Bigelow estrenó “The Protectors: Walk in the Ranger’s Shoes”, realizada con Imraan Ismail, en el Festival de Cine de Tribeca. Esta fue una experiencia muy próxima con los guardabosques del Parque Nacional Garamba en la República Democrática del Congo, impulsada por algunas de las mismas motivaciones del proyecto del director mexicano.

Los directores Jon Favreau y Justin Lin también han hecho piezas de RV.

Hacer “Carne y Arena” ha convencido a González Iñárritu del potencial de este medio.

“Existe una oportunidad para liberar (la imagen en movimiento) de muchas, muchas, muchas cosas”, dijo. “Es un modo bastante diferente de sentir emociones o sensaciones que a veces son difíciles de expresar. Esta tecnología, pienso yo, puede ofrecer la posibilidad de experimentarlas y de articularlas con la mente en otro nivel”. (AP)

Distingue Cannes a Graciela Iturbide, fotógrafa del CUEC


La 49 Quincena de Realizadores del festival internacional de cine de Cannes, Francia, eligió una fotografía de la mexicana Graciela Iturbide,
egresada del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), como imagen del cartel y catálogo de la edición de este año.

Una foto en blanco y negro, tomada en Italia, en la que se lee la palabra sogno (sueño) es el anuncio del encuentro que se celebrará del 18 al 28 de mayo en el balneario de la Costa Azul.

“Soñar es uno de los atributos mayores del cine (…) como lo hace este afiche compuesto a partir de una imagen extraordinaria de la gran fotógrafa mexicana Graciela Iturbide”, destacó Édouard Waintrop, delegado general de la Quincena de Realizadores, una de las secciones paralelas más prestigiadas del certamen.

Iturbide “es una retratista del mundo que desde hace algunas décadas nos lleva entre el infierno y el paraíso en nuestro planeta, transformado por su mirada”, indicó Waintrop.

Esta 49 edición tendrá lugar en Cannes, Marsella, París, Ginebra, Roma, Milán, Florencia y Bruselas.

Graciela Iturbide nació en 1942 en la Ciudad de México. En 1969 ingresó al Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM para convertirse en directora de cine.

Según el portal de la artista de la lente (http://www.gracielaiturbide.org/about/), pronto fue atraída por la fotografía practicada por Manuel Álvarez Bravo, quien estaba enseñando en la misma Universidad.

En 1970-71 trabajó como su asistente, acompañándolo en diversos recorridos por todo México. A principios de los años 70, Iturbide viajó por Latinoamérica, en particular a Cuba y Panamá.

Ha expuesto individualmente en el Centre Pompidou (1982); San Francisco Museum of Modern Art (1990); Philadelphia Museum of Art (1997); J. Paul Getty Mu- seum (2007); Fundación MAPFRE, Madrid (2009); Fotomuseum Winterthur (2009), y Barbican Art Gallery (2012), entre otros.

La universitaria ha recibido el premio de la W. Eugene Smith Memorial Foundation, 1987; Grand Prize, Mois de la Photo, Paris, 1988; la Guggenheim Fellowship por el proyecto Fiesta y Muerte, 1988; Hugo Erfurth Award, Leverkusen, Alemania, 1989; International Grand Prize, Hokkaido, Japón, 1990; Premio Les Rencontres d’Arles, 1991; Premio Hasselblad, 2008; Premio Nacional de Ciencias y Artes, Ciudad de México, 2008; doctora Honoris Causa en Fotografía por el Columbia College Chicago (2008) y en Artes por el San Francisco Art Institute (2009).  (Texto tomado del Número 4,868 de la Gaceta UNAM)

‪#Cannes2017: “No concibo que la Palma de Oro se le dé a un film que no se proyecte en la gran pantalla”‬: Almodovar


La 70ma edición del Festival de Cine de Cannes se inauguró en la Costa Azul de Francia bajo un cielo azul y las grandes sonrisas de luminarias que incluyen a Will Smith y Marion Cotillard. Pero una disputa sobre el lugar de Netflix en el festival de cine más prestigioso del mundo continuaba acaparando las luces de los reflectores mientras Cannes desenrollaba su alfombra roja.

El optimismo abunda este año en Cannes, con la participación de cineastas de renombre como Todd Haynes (“Wonderstruck”), Sofia Coppola (“The Beguiled”), Michael Haneke (“Happy End”) y Lynne Ramsay (“You Were Never Really Here”). Pero el rencor y la controversia han caracterizado el preámbulo al evento, así como su día inaugural.

Por primera vez, Cannes seleccionó dos estrenos de Netflix —”Okja” de Bong Joon-ho y “The Meyerowitz Stories” de Noah Baumbach — para la competencia por la Palma de Oro. Cines franceses, que tienen reglas estrictas respecto a películas de servicios de streaming, se sublevaron ante la idea de que un filme que no se proyectará en la gran pantalla gane la Palma de Oro, el máximo honor del cine junto con el Oscar, y para algunos incluso más importante. El festival escuchó y el próximo año no aceptará películas que se distribuyan únicamente vía streaming.

En la apeertura, Pedro Almodóvar, quien preside el jurado de la competencia este año, leyó una extensa declaración en la que dijo: “Yo personalmente no concibo no solo la Palma de Oro, sino que se le dé cualquier premio a una película y no poder ver esta película en una pantalla grande”.

El comentario fue notable viniendo del presidente del jurado que decidirá el premio, lo que potencialmente significa que las cintas de Joon-ho y Baumbach ya están descartadas. Pero Almodóvar, un asiduo de Cannes, generó aplausos por su defensa de la experiencia cinematográfica, por la cual dijo que luchará “mientras esté con vida”.

“El tamaño de la pantalla no debe ser menor al de la silla en la que estás sentado. No debe ser parte del entorno de tu día a día”, dijo el realizador español. “Uno debe ser pequeño y humilde ante la imagen que está ahí”.

Pero Smith, uno de los miembros del jurado que también incluye a Jessica Chastain, Paolo Sorrentino y Park Chan-wook, defendió a Netflix. Este año Netflix estrenará una de sus películas de mayor presupuesto hasta la fecha, el thriller de fantasía de 90 millones de dólares “Bright”, que el actor estadounidense protagoniza.

“En mi casa, Netflix no ha sido nada más que un absoluto beneficio”, dijo Smith de los hábitos de sus hijos como espectadores. “Ellos pueden ver películas que de otro modo nunca hubieran visto. Netflix trae una gran conectividad. Hay películas que no están en una pantalla a 8.000 millas (casi 12.875 kilómetros) de ellos. Ahí consiguen a esos artistas”.

Smith, que no ha protagonizado ninguna película que se haya presentado en Cannes, llegó elegantemente vestido y posó sonriente con asistentes al festival que clamaban su nombre. “El oeste de Filadelfia está muy lejos de Cannes”, dijo con entusiasmo en referencia a su ciudad natal.

La seguridad fue más estricta que nunca en el festival francés, que reforzó sus medidas para restringir el acceso y agregó más detectores de metales y hasta un sistema anti-drones. Francia se mantiene bajo un estado de emergencia desde los ataques a París de noviembre del 2015. Este también es el primer festival desde el atentado del año pasado en la cercana Niza que dejó 86 muertos.

Los organizadores del festival han dicho que hicieron todo lo posible para mantener un equilibrio entre la seguridad y el ambiente festivo del magno evento. El miércoles, las incrementadas medidas de seguridad ya estaban ocasionando algo impensable en el rigurosamente puntual Festival de Cannes: pequeños retrasos en las proyecciones y conferencias de prensa.

“Desde el 11 de septiembre, Cannes ha maximizado las medidas de seguridad”, dijo el director del festival Thierry Fremaux en una entrevista. “Estamos en un país que ha tenido muchos ataques terroristas. Charlie Hebdo, el Bataclan, Niza, hace un año. Así que debemos prestar atención”.

“Ismael’s Ghosts” con Mathieu Amalric, Charlotte Gainsbourg y Cotillard, fue la cinta inaugural. Los críticos, aunque elogiaron algunas de las actuaciones, no quedaron enamorados con el drama absurdo y autorreferencial de Arnaud Desplechin sobre un cineasta que recibe la visita de una exesposa desaparecida años atrás.

El Festival de Cine de Cannes transcurrirá hasta el 28 de mayo, cuando se entreguen la Palma de Oro y otros premios. (AP)