“Ayer maravilla fui”, un film de ciencia ficción mexicano

* El segundo largometraje de Gabriel Mariño llegará a las salas el próximo 15 de abril.

Eduardo Ortega 

En “Ayer maravilla fui”, el segundo largometraje de Gabriel Mariño (Puebla, 1978), un “ente” masculino encarna el cuerpo de Emilio (Rubén Cristiany), un anciano que vive solo en una habitación con techos altos y un patio con plantas de la Ciudad de México, trabaja en un mercado, sufre temblor de manos y gusta de visitar a Luisa (Siouzana Melikian), una empleada que recorta el cabello en un salón de belleza y quien no se ve muy feliz de despertarse todas las mañanas. Sabemos que es un “ente” porque un día, de las cobijas de su cama, despierta encarnando en el cuerpo de Ana (Sonia Franco), una mujer que viste la misma ropa de Emilio y entabla una relación lésbica con Luisa, quien le confiesa haber sufrido un abuso sexual de parte de un tío. El “ente”, enamorado de Luisa, encarnado después en el cuerpo de Pedro (Hoze Meléndez), busca, sin éxito, continuar su relación amorosa con Luisa. 

“Ayer maravilla fui” es una historia de ciencia ficción, que narra la vida de un “ente” que ha encarnado usurpando diferentes cuerpos, hasta que, enamorado, termina enfrentando la condena de poseer el propio cuerpo de la mujer a la que ama. Pero, ¿qué es lo que el “ente” ama de Luisa, el cuerpo o la esencia? Así, el film explora la insatisfacción de ser uno mismo y el deseo de querer ser otro; el deseo de que se enamoren de nuestra esencia sin importar nuestro cuerpo pero, al mismo tiempo, las ganas de enamorarte del cuerpo de otro sin importar su esencia; el monótono hartazgo provocado por la rutina y las ganas de tener un empleo diferente cada día; el contar infinito de las mañanas, las vidas que se apagan en el contar finito al término de cada noche; el hablar solitario con las plantas que han sido salpicadas de lodo, en medio del silencio inexistente de la urbe; el amor diferente que, en esencia, es igual, en la emoción, a los normales; el amor finito que uno no quiere que nunca termine.

Con la espectacular fotografía blanco y negro de Iván Hernández, en “Ayer maravilla fui”, el Centro Histórico y la Torre Latinoamericana, los paraderos y andenes del metro, el tráfico y los puentes peatonales, los mercados y barrios, así como las calles nubladas y sus cielos encharcados, con sus rostros nostálgicos, llenos de oscuros secretos provocados por el abuso, que nublan la Ciudad de México, se redefinen para darle viabilidad a lo fantástico que borda lo onírico, lo cual se subraya con una melancólica sonata de Franz Schubert.

El cineasta Gabriel Mariño Garza.

Ficha técnica

Dirección: Gabriel Mariño Garza

Guion: Gabriel Mariño Garza

Producción: Gabriela Gavica Marrufo | Gabriel Mariño | Carlos Verástegui

Compañía Productora: UnMundo

Fotografía: Iván Hernández

Edición: Pedro G. García

Sonido: Pablo Fernández

Reparto: Rubén Cristiany | Sonia Franco | Hoze Meléndez | Siouzana Melikian

Dirección de Arte: Erik Ávila

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