Por YURI KAGEYAMA

Pisoteó puentes y edificios miniatura en un traje de goma y le dio al mundo a Godzilla, el monstruo chillón escupe-fuego que se convirtió en un astro internacional de la cultura japonesa y en un símbolo perdurable del patetismo y la destrucción de la era nuclear.

Haruo Nakajima, el actor que interpretó a Godzilla en el clásico original de 1954, murió el lunes de neumonía, dijo su hija, Sonoe Nakajima, el martes. Tenía 88 años.

La película, que derivó en una exitosa serie e inspiró múltiples versiones en Hollywood, tocó una fibra sensible de la posguerra en Japón, la única nación del mundo sacudida por bombas atómicas, en Hiroshima y Nagasaki, en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial.

Vivaz y enérgico, Nakajima dijo que creó el personaje a partir de cero y para desarrollarlo fue a zoológicos a estudiar los movimientos de elefantes y osos.

Dijo que era importante mostrar el patetismo de la criatura, que sólo podía destruirlo todo a su paso.

El tema de su Godzilla era grande y complejo, dijo, pues abordaba problemas humanos universales al hablar de un Japón que aún recordaba el sufrimiento por la guerra.

"Si Godzilla no puede caminar correctamente, no es más que un circo", dijo Nakajima en una entrevista en el 2014 con la AP en su apartamento en un suburbio de Tokio, sentado con orgullo entre fotos sepia de él de joven y figuras de Godzilla.

"No es ninguna película de vaqueros", señaló.

Recordó que el traje de goma que usó era tan caluroso, especialmente bajo las fuertes luces del plató, que el sudor de su camisa podía llenar medio balde.

En la cinta original, dirigida por Ishiro Honda con una partitura inolvidable de Akira Ifukube, Godzilla emerge del Océano Pacífico repentinamente, como una mutación resultante de pruebas nucleares en el área.

Nakajima era un doble en películas de samuráis cuando lo invitaron a asumir el papel del monstruo.

Algunos fans prefieren la versión de Nakajima a otras de Hollywood, que dicen muestran a un Godzilla que más bien parece un animal malvado.

Aunque las películas recientes de Godzilla usan gráficos computarizados, la última versión japonesa, estrenada el año pasado, volvió a apelar a un actor humano, Mansai Nomura, especialista en el teatro tradicional de Kyogen.

Sus movimientos fueron duplicados en la pantalla mediante tecnología de "captura de movimiento".

Hasta hace poco Nakajima continuaba asistiendo como invitado a festivales y otros eventos. Tenía previsto participar en octubre en el Festival Internacional de Cine de Tokio.

"Soy el original, el de verdad", dijo en el 2014. "Mi Godzilla fue el mejor".

La familia realizará un funeral para sus parientes y amigos cercanos. (AP)