Terry Gilliam es el miembro norteamericano de Monty Python que realizaba las inquietantes animaciones que aparecían en todos los episodios del show televisivo que este grupo inglés grabó para la BBC durante los años sesenta y setenta: Monty Python Flying Circus. 

Nació en Minnessotta, Estados Unidos y, tras darse a conocer como ilustrador y diseñador gráfico en distintas revistas underground, decidió viajar a Inglaterra en busca de paisajes más tolerantes y amables.

En Londres entró en contacto con los miembros del recién formado Monty Python y decidió unirse a ellos aunque, según el mismo confiesa en su libro, no tenía muy claro cuál iba a ser su papel.

Poco a poco descubrió que, junto con Terry Jones –el otro Terry de los Phyton-, sería el encargado de llevar adelante muchos de los proyectos cinematográficos del grupo.

De hecho, a la hora de buscar una estructura para sus memorias, Gilliam aprovecha la secuenciación que le plantean los distintos films que dirige para capitular el texto. 

Los seis primeros capítulos se refieren a sus primeros años en los Estados Unidos.

Son años de formación directamente ligados a los acontecimientos que capitalización la vida pública de ese país: la guerra del Vietnam, la lucha por los derechos civiles, la aparición del jipismo, etc.

Gilliam se mueve entre Los Ángeles y Nueva York. En el oeste se vive un momento muy activo en términos políticos y en el este todavía perduran los referentes básicos de la comedia y la sátira norteamericana, como la revista MAD.

Cuando la guerra del Vietnam se intensifica, ante el creciente riesgo de que le llamen a filas, Gilliam decide viajar a Europa.

El viaje, como casi todos los viajes de la época, tuvo un componente iniciático que el autor nos describirá con todo lujo de detalles. Pasará por Marruecos, España, Francia, Italia, Grecia, Holanda… y acabará en Londres.

En este punto el libro cambia y se ajusta directamente a la cronología delas películas dirigidas por Gilliam. 

Los caballeros de la mesa cuadrada fue el segundo film de los Phyton y el primero que dirigió Gilliam –en colaboración con Terry Jones.

Aunque los miembros del grupo no quedaron muy contentos con el resultado de esta película, lo cierto es que les hizo populares internacionalmente y le abrió las puertas a nuevos proyectos.

A ésta le seguirían ‘La vida de Brian’ y ‘El sentido de la vida’ que, aunque no fueron dirigidas por Gilliam, sí que contaron con su aportación en cuestiones como el montaje, los créditos, el diseño de decorados y, no hace falta decirlo, en partes del guion y en el elenco de actores.

Gilliam se declara un espíritu libre, hiperactivo y completamente incapaz de no decir lo que piensa: quizá por eso su carrera como realizador cinematográfico ha pasado por épocas felices y por épocas tremendamente conflictivas, especialmente con el star-system de Hollywood.

Una vez Monty Phyton se hubo disuelto, Gilliam rodó ‘Jabberwocky’, ‘Los héroes del tiempo’, ‘Brazil’, ‘Las aventuras del barón Munchausen’, ‘El rey pescador’, ‘Miedo y asco en Las Vegas…’, por citar sólo algunas.

Se convirtió en uno de los cineastas más personales e imaginativos de finales del siglo XX, especialmente célebre por su compromiso con la fantasía.

Paralelamente a su relato sobre su trabajo en el cine, Gilliam nos cuenta anécdotas vitales, reflexiones sobre lo que nos espera, denuncias políticas, opiniones sobre los temas más diversos.

Gilliam no se muerde la lengua y habla claro –y siempre con mucho humor, con respecto a sus compañeros de Python, a sus mujeres y a sus hijos, a los actores con los que ha trabajado y a un sin fín de personajes secundarios que, salvo contadísimas excepciones, recuerda con cariño.

Nombre: GILLIAMISMOS. MEMORIAS PREPOSTUMAS

Editorial:  MALPASO EDICIONES

Autor: TERRY GILLIAM

Año: 2016

Número de páginas: 297