Una película que hace humor de la ineficiencia corporativa en México llega a la gran pantalla días después de conocerse que el país cayó a su peor lugar en el ranking del Centro de Competitividad Mundial del IMD en nueve años.

En “Maquinaria Panamericana”, que se estrena el viernes, los empleados de una empresa de equipo pesado disfrutan siestas en sus escritorios, imprimen memes a color y desconectan los teléfonos para comer pasteles de cumpleaños en horas laborales. Pero si algo tienen de positivo es que son muy unidos y leales.

La película de ficción fue filmada en las instalaciones de una compañía real, igualmente llamada Maquinaria Panamericana (MAPSA), la cual estaba a punto de ser demolida para convertirse en un centro comercial. Joaquín Del Paso, director de la cinta y nieto del director de la empresa, se inspiró y quiso aprovechar la oportunidad.

“Es un lugar para mí fantástico porque retrata un México de otra era que sin embargo seguía vivo”, dijo Del Paso en una entrevista con The Associated Press. “Fue el núcleo de nuestra vida familiar cuando éramos pequeños”.

“Cuando cerraron significó mucho para todos y nos quedó marcado ese momento histórico como a muchos mexicanos que perdieron todo”, agregó sobre la forma en la que la crisis económica de 1995 afectó a la compañía.

El IMD (International Institute for Management Development), con sede en Suiza, es una escuela de negocios de renombre cuyo ranking de competitividad se creó en 1989 y es un referente económico y empresarial. En la lista publicada el 31 de mayo, México quedó en el lugar 48 de un total de 63 países, su peor desempeño desde el 2008 (por debajo de Rusia y Turquía, y por encima de Bulgaria y Rumania).

El instituto compila para su ranking 260 indicadores, en su mayoría datos duros como empleo y estadísticas de comercio, así como un tercio provenientes de una encuesta de opinión a ejecutivos que mide la percepción de negocios en cuanto a temas como corrupción, medio ambiente y calidad de vida.

Para su película, Del Paso conformó el elenco con actores profesionales y empleados de la MAPSA real. El mundo de sus personajes se desmorona cuando el dueño, don Alejandro, amanece muerto en su apartamento en las instalaciones de la compañía, que no ha sido renovada desde la década de 1990.

“El interior de la empresa es México 1990 y el exterior es México 2017”, dijo el realizador mexicano. “Este choque que agarra este nivel hasta metafórico de México como un país que se le prometió una modernidad a la que tal vez nunca llegó por la cantidad de problemas de los que nos rodeamos”.

El actor Javier Zaragoza interpreta al contador Jesús Carlos, quien a través de los altavoces de la empresa da mensajes alentadores a los empleados y les pone música instrumental para que trabajen más a gusto.

Cuando muere don Alejandro queda al descubierto que el contador le sacaba dinero, pero por amor a la empresa, o quizá solo para salvar su pellejo, les dice a sus colegas que ha escucharlo la voz del dueño desde el más allá y le ha indicado que sigan trabajando para salvar a MAPSA.

“Es la paranoia bordeando a la esquizofrenia”, dijo Zaragoza.

El humor llega a puntos cumbre cuando en plena depresión por el cierre de la empresa los trabajadores transfieren una llamada de una extensión a otra hasta que recorre toda la oficina. A medida que cae la noche en MAPSA, los empleados empiezan a perder la razón en su encierro.

“Yo me imagino como el infierno de Dante”, apuntó Zaragoza, quien consideró esta transición como un acierto del guion de Del Paso y Lucy Pawlak por su retrato de los trabajadores. “México es surrealista, somos surrealistas totalmente”.

Esa imposibilidad de salir, pese a que la puerta está abierta, recuerda mucho a “El ángel exterminador” de Luis Buñuel.

“Lo admiro mucho como uno de los mejores cineastas mexicanos aunque haya nacido en España”, dijo sobre el emblemático realizador. “Creo que encontró este tono entre la comedia, la tragedia y la ironía y a la vez estas cosas inexplicables que suceden en México”.

“Maquinaria Panamericana” se estrenó en el Festival de Cine de Berlín en 2016 y ha recorrido con éxito cerca de 60 festivales nacionales e internacionales, incluyendo el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde obtuvo el Premio Mezcal a la mejor película mexicana. Ahora está nominada en los premios Ariel del cine mexicano en las categorías de mejor guion, mejor ópera prima y actriz revelación, para Irene Ramírez.

“Ella está realmente creyendo que van a salvar a la empresa porque su vida es su trabajo”, dijo Ramírez sobre su personaje, la secretaria Soledad, que vive de manera muy profunda el duelo por la muerte de don Alejandro. “Está inmersa en este mundo machista en el que como la traten así es”.

Parte de este machismo se refleja en la forma en la que Soledad obedece al despotismo del contador, una situación que podría resultar familiar a más de una trabajadora en México, donde según datos de la OCDE de 2016, en vez de disminuirse creció la brecha salarial por género en la última década. (AP)